En una vieja barbería que hacía de fachada, hallaron un prostíbulo que funcionaba 24 horas en Floresta


El grito se repite varias veces a medida que los agentes atraviesan la reja e ingresan a una barbería de Juan Bautista Alberdi al 4300, en Floresta.
“Policía, policía, ¡allanamiento!”.
Pasan rápido por lo que alguna vez fue un salón de corte, atraviesan un pasillo angosto y llegan a un comedor diario.
En su camino se ven dos heladeras, un microondas y en las paredes aparece dos veces la foto de Marilyn Monroe, en su icónica escena del vestido blanco que se levanta por el aire de “La comezón del séptimo año” (1955).
Todo parece normal, hasta que los policías suben por una escalera de madera que los lleva al piso superior.
En una habitación de condiciones muy precarias, con techos sin revestir y paredes rotas, funcionaba un prostíbulo. Allí encontraron a tres mujeres y un hombre. Era un cliente.
La barbería de Floresta, que en realidad era solo una fachada, fue allanada la semana pasada por personal de la División Trata de Personas de la Policía de la Ciudad.
El operativo fue parte de una investigación sobre explotación sexual a personas en situación de vulnerabilidad. Tuvo la intervención de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Número 35, a cargo de Celsa Ramírez.
Cuando llegaron al local, estaba cerrado. Llamaron a la puerta, pero nadie respondió.
La Policía decidió irrumpir, en presencia de testigos. “En el interior había tres mujeres y un hombre, todos mayores de edad, que fueron identificados por funcionarios de Migraciones”, detallaron fuentes de la investigación.
Fuentes del caso contaron a Clarín que en el lugar hubo una barbería, pero hace tiempo ya no funcionaba como tal. A los vecinos, les llamó la atención el intenso movimiento de personas que entraban y salían del local a toda hora.
En agosto del año pasado, uno de ellos hizo una denuncia anónima y contó que lo que ya todos sospechaban en el barrio: dentro del local se ejercía la prostitución. La fiscalía ordenó a la Policía hacer un trabajo de campo.
Allí confirmaron que la denuncia era cierta: el lugar funcionaba como un prostíbulo los 24 horas y promocionaba sus servicios a través de las redes sociales.
El allanamiento se realizó el martes 21 abril, pero fue difundido este lunes. El local fue clausurado y se incautaron seis teléfonos celulares, un cuaderno con anotaciones, preservativos, 260 mil pesos y 25 dólares.
Los investigadores ahora esperan contar con las declaraciones de las presuntas víctimas (de 33 y 36 años) y los peritajes de los celulares incautados.
La principal hipótesis es que una de las mujeres encontradas en el lugar, de 51 años, regenteaba el lugar. Pero aún falta confirmar si efectivamente cumplía ese rol y si hay otros implicados.
Junto a la División Trata de Personas actuaron inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y personal de la Dirección Nacional de Migraciones y de la Dirección General de Fiscalización y Control de la Ciudad.
Fuente: www.clarin.com



